Investigadora, periodista y madre, Helena Maleno defiende los derechos de los inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo que intentan llegar a Europa por mar y tierra.

Muchos de estos hombres, mujeres, niñas y niños viajan desde el África subsahariana hacia el norte de Marruecos. Ellas y ellos hacen parte de los 600 millones de “personas en movimiento”, un término utilizado para todas aquellas que viven lejos de su lugar de origen.

Helena Maleno fue testigo por primera vez del maltrato que sufren las “personas en movimiento” en el año 2000 en su ciudad natal de El Ejido, España, cuando la violencia contra los migrantes recolectores de fruta fue noticia internacional.

Para entender mejor la difícil situación de estas personas, Helena viajó con su hijo a Tánger, Marruecos y realizó un documental sobre el maltrato que sufren los migrantes de ambos lados de la frontera en su búsqueda de una vida mejor en Europa.

Helena vive ahora en Marruecos. Fundó una organización que protege los derechos de las personas de toda África y Medio Oriente que buscan llegar a Europa a través de la frontera entre Marruecos y España.

Su organización, Caminando Fronteras, es el único recurso para los migrantes y sus familias, que a menudo no tienen a nadie con quien acudir en búsqueda de ayuda. La organización es conocida por alertar a las autoridades marítimas cuando hay migrantes hacinados en pateras y en riesgo de ahogarse en la frontera. Como resultado, la organización ha salvado innumerables vidas.

En el caso trágico, pero demasiado frecuente, de migrantes ahogándose en el mar, Helena y su organización ayudan a identificar a los desaparecidos y a localizar los cuerpos para que puedan informar a sus familias o enviar sus restos a casa para que sus seres queridos puedan darles un entierro digno.

La organización también documenta los abusos, como las palizas sufridas por parte de las autoridades, que sufren los migrantes de ambos lados de la frontera.  Ayuda a los migrantes a emprender acciones legales contra estas y otras violaciones de sus derechos humanos.

Helena ha recibido amenazas de muerte por alzar incansablemente la voz por los derechos de los migrantes. Las autoridades españolas la han deslegitimizado y estigmatizado en público mientras que las autoridades marroquíes han intentado reprimir sus esfuerzos, acusándola de promover la inmigración irregular y la trata de seres humanos.  Recientemente, en marzo de 2019, los jueces de Marruecos decidieron retirar todos los cargos en su contra.

En su informe sobre los defensores de “personas en movimiento”, el Relator Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Michel Forst, explica  que el caso de Helena es demasiado común.

Basándose en los testimonios de defensoras y defensores de las “personas en movimiento”, como Helena Maleno, el Señor Forst determinó que se enfrentan a amenazas y restricciones sin precedentes en su trabajo, así como a una descalificación y criminalización generalizadas. Exhortó a los Estados a que abordaran esas preocupaciones.

Envíale a Helena un mensaje de solidaridad a continuación.