Inspirado por la muerte de su pareja, Rafael, a causa del SIDA en 1995, Feliciano creó Acción Solidaria, una organización que apoya y protege a los venezolanos con VIH y SIDA.

Feliciano estudió arquitectura en la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, y trabajó en una empresa textil antes de dedicar su vida a ayudar a las personas que viven con esta enfermedad.

Su organización comenzó con un solo centro en la capital, Caracas, pero desde entonces se expandió a una red de Organizaciones de Servicios contra el SIDA en todo el país que ofrece educación, prevención y atención. También creó Action for Solidarityen Miami.

Los servicios para personas con SIDA incluyen un curso sobre lo que significa vivir con VIH, sesiones de apoyo emocional y psicológico, y consultas médicas y nutricionales.

Antes, Venezuela presumía su programa modelo de prevención y tratamiento del SIDA y el VIH que incluía condones gratuitos y medicamentos antivirales. Pero los recientes disturbios económicos y políticosen el país echaron para atrás estos esfuerzos. 

Ahora, hay escasez de medicamentos y reactivos, lo que, en algunos casos, está forzando a las personas con VIH-SIDA a huir a la vecina Colombia u otros países para recibir tratamiento y atención.   

Esta escasez ha afectado particularmente a la comunidad LGBTI+de Venezuela, desproporcionadamente afectada por el VIH.

Muchos otros que luchan contra otros problemas de salud también han sufrido una compleja emergencia humanitaria en Venezuela, lo que ha llevado a Acción Solidaria a expandir sus programas a través de una amplia respuesta de acción humanitaria.

En octubre 2018, el Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Michel Forst y otros expertos de la ONU, firmaron una declaración conjuntaque llama la atención sobre las deficientes condiciones de salud en Venezuela.

“Hemos llegado a un punto de crisis en Venezuela”, dijeron los expertos en el comunicado. “El acceso a la salud, una responsabilidad fundamental del Estado, se encuentra en un grave estado de decadencia. Es chocante que los propios hospitales se hayan convertido en un lugar donde la vida de las personas se pone en peligro”.

¿Quieres apoyar a Feliciano? Envíale un mensaje de solidaridad a continuación.

¡Escucha la historia de Feliciano contada por él mismo!